martes, 24 de julio de 2012

Te odio, porque no puedo verte. Te odio, porque quiero abrazarte. Te odio, porque deseo besarte. Te odio, porque te necesito. Te odio, porque te extraño como a nadie. Te odio, porque no puedo olvidarte. Te odio, porque no paro de soñarte. Te odio, porque te espero.

miércoles, 11 de julio de 2012

En resumen, es momento de decirle: “Querido corazón, vos mejor no opines. Dejá que mi cerebro maneje esto, porque vos estás hecho mierda. Mejor descansá, tomate unas vacaciones. No jodas”. Lo que pasa es que muchas veces el turro se hace el desentendido y en cuanto nos distraemos vuelve a arremeter con uno de sus consejos espantosos. Así que hay que estar alerta para no dejarse sorprender. Más adelante te va a agradecer a vos y a tu mente por haber manejado la situación de la manera que lo hicieron y así haber logrado que se sienta bien. F.F.